Muchas veces he leído en diversos artículos que si se utilizan fotos libres de derechos en una cubierta de un libro tarde o temprano encontrarás otra igual. Yo no estoy de acuerdo con esta afirmación y además creo que comprar una foto tampoco te garantiza que no vayas a encontrar otra portada como la tuya, lo que te garantiza exclusividad en la portada es el trabajo del diseñador porque diseñar una portada es, en mi opinion, mucho mas que añadir una tipografía a una foto.

Lo ideal es disponer de fotografías exclusivas para cada portada pero, por muchos motivos, esto no siempre es posible y tendremos que utilizar fotografías de stock. Bien trabajadas y combinadas, las fotos libres de derechos nos pueden ser tan útiles como las de pago sin encarecer más el trabajo.

A continuación voy a incluir varios ejemplos, utilizado algunas de mis portadas prediseñadas, para que veais el cambio entre las fotos originales  y el resultado final.

En el diseño de “Ven a mi” Utilice 2 fotos más algunas texturas para crear el fondo, todas ellas libres de derechos. Es claro como la combinación de las imágenes unido con el uso del blanco y negro y la adición de luces y sombras, da como resultado una imagen que poco se parece ya a las originales

En “visita guiada” combiné una foto libre de derechos con otra que saque yo misma a un mapa turístico. De nuevo la imagen de cubierta dista mucho de la imagen de partida

“Estado de sitio”es un claro ejemplo de que aunque las fotos utilizadas siguen siendo claramente reconocibles, no por eso la portada es menos original y exclusiva

En “En mis recuerdos” se aprecia como el color y el encuadre cambian por completo una imagen. La foto original de la buhardilla difícilmente se reconoce en la cubierta final

Espero que este pequeño articulo os haya resultado interesante, me encantaría conocer vuestra opinión al respecto. Muchas gracias por leer